miércoles, 13 de febrero de 2013

FUERZA SALUDABLE EN EL PÁDEL

 
En nuestro primer artículo hablamos de la necesidad de compaginar el trabajo cardiorrespiratorio con el de fuerza.  En la primera parte del mismo sentamos las bases de un trabajo general centrado en la parte cardiorrespiratoria. En esta segunda parte, dedicaremos dos artículos a desgranar a fondo el entrenamiento de la fuerza. En este primero intentaremos centrar la atención de los lectores en la importancia del trabajo de la estabilidad de la musculatura central de nuestro organismo.
 
En primer lugar vamos a sentar las bases teóricas que nos ayuden a comprender el concepto de Fuerza y sus variantes o tipos. La fuerza podemos entendera como "la capacidad de nuestro sistema músculo-articular para intentar vencer una resistencia". Es importante que entendamos el término "intentar". Yo puedo realizar una fuerza muy grande y no vencer la resistencia. En relación a este matíz vamos a intentar dejar claro que hay varios tipos de contracción muscular:

  • Contracciones Concéntricas: Cuando se produce la contracción el músculo disminuye su longitud entre extremos. Siempre que realizamos una contracción muscular contra una resistencia que vencemos estamos realizando una contracción concéntrica.
  • Contracciones Isométricas: Cuando se produce la contracción no hay cambios en la longitud del músculo. Se producen cuando realizamos una contracción manteniendo la posición o cuando nos enfrentamos a una carga que no somos capaces de superar.
  • Contracciones Excéntricas: Son para mucha gente las más difíciles de comprender. Son aquellas en las cuales el músculo incrementa su longitud durante la producción de fuerza. Las fases negativas de cualquier ejercicio de fuerza (después de la contracción con la que intentamos vencer la resistencia) debemos realizarlas manteniendo la contracción muscular para incrementar la implicación excéntrica. Las contracciones excéntricas aportan grandes mejoras en los niveles de fuerza pero también son más exigentes al sistema músculo-tendinoso. Provocan también agujetas en mayor medida.
 
   Entender el tipo de contracciones nos ayudará a trabajar mejor y con mejores resultados. A continuación intentaremos sacar unas bases que nos sean de utilidad para trabajar la fuerza.
 
 
    En primer lugar y como ya expresamos en la 1ª parte de este artículo, no intentemos imitar todo lo que vemos en internet. Es común ver vídeos de los profesionales e imitar lo que hacen sin reparar en que no nos parecemos a ellos en nada, que no jugamos a su nivel y que no tenemos las mismas metas, ni condiciones ni características.
 
  Algunos somos jugadores con una edad (treinta y tantos hacia arriba) en la que debemos hacer todo con un fin claro y es evitar lesiones. La salud es lo primero. Un trabajo de fuerza que tenga siempre presente la salud no tiene porqué resultar aburrido o parecer poco exigente. Todo es perfectamente realizable dentro del entorno de la salud.
 
  Una vez planteamos que la salud es el Objetivo Prioritario, comenzamos a añadir otros que amplíen la efectividad del trabajo. Centrémonos en aquello que nos será necesario y vital en nuestro deporte. No nos olvidemos que nuestro deporte es un deporte asimétrico donde existe desequilibrios en el lado del brazo raqueta y el otro por lo que debemos compensar estos desequilibrios.
 
 
Un trabajo de fuerza con fines de salud y que aporte buenos resultados en cuanto a un mayor rendimiento en pista (soportar prolongados esfuerzos sin pérdidas de rendimiento), podemos basarlo en una primera fase de acondicionamiento anatómico (entre 4-6 semanas) para luego comenzar a realizar un trabajo de fuerza resistencia con cargas no excesivas (aquellas que nos permitan realizar 15 repeticiones, las 2-3 últimas con esfuerzo).
 
La utilización de trabajos de fuerza rápida con explosividad, reactividad tan necesarias en nuestro deporte deberían ser reservados para niveles de juego y de condición física buenos. Hay que entender que todo trabajo exigente en estas áreas pueden provocar lesiones si no nos realizamos convenientemente. Busca un buen preparador que te ayude si te sientes preparado para exigirte a tope.
 
Si ya queda claro el riesgo de los trabajos de Fuerza Explosiva, explosiva-reactiva, explosiva-reactiva-elástica por su gran exigencia músculo-tendinosa-ligamentosa, también queremos dejar claro que podemos realizar muchos trabajos dirigidos a mejorar la movilidad y rapidez de nuestros apoyos sin por ello arriesgar en absoluto nuestra estructura músculo-tendinosa-ligamentosa.
 
Para terminar, y a modo de ejemplo, os dejamos un vídeo de los compañeros de Fidias con un circuito de trabajo de fuerza resistencia. Una gran variedad de ejercicios en los que trabajamos de manera general toda la musculatura de nuestro cuerpo.
 
 
 
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 José Ignacio Garea Pérez
Licenciado en Educación Física 
Postgraduado en Actividad Física Saludable en Adultos
Monitor Nacional de Tenis
Entrenador Nacional de Tenis
Entrenador de Alta Competición por la APA
 


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