lunes, 6 de mayo de 2013

El corazón en el pádel


El pádel puede considerarse como un deporte físicamente brusco, ya que se producen fuertes arrancadas, saltos, flexión, parones, puntos largos...., demasiados detalles que hacen que el cuerpo tenga una alta exigencia con este deporte. El corazón es un músculo y, como tal, también es sometido a un alto grado de esfuerzo. Las características del juego, sobre todo a partir de determinados niveles, y mucho más en competición, hacen que el cuerpo sea sometido a altos niveles de exigencia.

Los jugadores profesionales emplean generalmente más tiempo en entrenar el físico que en la técnica o la táctica, son conscientes de la importancia del mismo. A niveles no profesionales hay muchos jugadores que juegan mucho, disputan torneos... sin tener una preparación física adecuada; son ellos los más propensos a sufrir lesiones y a tener problemas.

Es fácil encontrar artículos que nos cuenten lo exigente que es el pádel para las rodillas, los hombros, los músculos de las piernas... pero no es fácil encontrar artículos sobre exigencias cardiovasculares. El corazón es un músculo, y como tal, necesita de oxígeno para funcionar. Cuando el jugador no está físicamente preparado pero se somete a altos niveles de exigencia física el corazón lo nota. Probablemente el corazón de muchos de nosotros no esté preparado para alcanzar las altas frecuencias que se dan en un punto largo en el que hagas varias bandejas, volees y te toque defender después para subir y acabar el punto. Si vamos a jugar en serio es necesario hacer algo más que pádel: running, ciclismo, natación..., sin descontar por supuesto un adecuado calentamiento.

Ante puntos exigentes la demanda de oxígeno aumenta en todos los niveles, ya que los músculos piden oxígeno, se respira peor, el corazón se acelera... De las primeras cosas que me enseñaron en el curso de monitor que es hay que saber economizar en el pádel, es decir, debes conseguir hacer los movimientos y golpes correctamente gastando la menor cantidad de energía posible; para ello necesitas mejorar tu técnica y tu táctica.
Como hemos explicado, el corazón es un músculo, que funciona por estímulos eléctricos, de ahí que para detectar alteraciones se use un electrocardiograma, es decir un registro en papel de la actividad eléctrica del corazón, prueba sencilla e indolora. Si parte del corazón no recibe el oxígeno que necesita éste sufre, funciona mal e incluso puede quedar dañado; es lo que llamaríamos angina de pecho o, en niveles mayores, infarto agudo de miocardio. El miocardio es el músculo principal del corazón.

Si alguna vez sentiste dolor, pinchazos, opresión... en el pecho, deberías hacerte un electrocardiograma. Si te vuelve a suceder recuerda, debes conseguir que llegue más oxígeno al corazón, ¿cómo? Reposando, siéntate o túmbate, respira despacio, relájate, cuando la frecuencia cardíaca baje el dolor se calmará; si no es así deberías ser visto por un médico lo antes posible, sobre todo si se acompaña de sudor excesivo, náuseas... Lo normal es que el electrocardiograma te salga bien, puesto que la mayoría de las alteraciones de este tipo sólo se ven en el momento del dolor. No obstante un electrocardiograma puede mostrarnos otras muchas alteraciones o condiciones físicas.

Aquellos que practicamos deporte desde hace años de forma continua presentaremos alteraciones del electrocardiograma, es decir, a simple vista si nos hacemos la prueba el resultado será anormal; sin embargo esto no debe asustarnos, ya que un electrocardiograma nunca debe valorarse de forma aislada, sino siempre junto a la sintomatología, antecedentes, factores de riesgo, analítica sanguínea… Por ejemplo, aquellos que practicamos deporte con mucha frecuencia probablemente tendremos un corazón más lento de lo normal, y a menudo nuestro ventrículo izquierdo será más grande, lo que nos permite un menor cansancio del corazón ante un ejercicio intenso.

 De forma aislada esto podría ser un problema, pero en el contexto de un deportista habitual es totalmente normal y no suele precisar tratamiento. Debes tener en cuenta, eso sí, que aquellas personas cuyo corazón en reposo late despacio son más propensas a sufrir desmayos, mareos, cansancio… ante determinadas condiciones como el calor, el dolor…
Recuerda también que la frecuencia cardíaca, el pulso, para entendernos, puede aumentar de forma alarmante ante un punto largo, llegando según el caso hasta casi 200 pulsaciones por minuto; no te alarmes, en cuanto pares bajará rápidamente a 100-110 o incluso menos, según el caso.

Con este artículo pretendemos informar, dar consejos, con un vocabulario accesible a todos, intentando que se entienda lo que estamos explicando. En ningún caso lo que describimos o explicamos debe sustituir a un adecuado reconocimiento médico, visitas al médico... Para cualquier aclaración puedes dirigirte por mail a jaime@padeljerez.com.

Esperamos que les sea útil.

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 Jaime Sánchez
Monitor de Pádel por la FAP.
REVES Pádel Jerez.
Diplomado Universitario en Enfermería.
Enfermero de Urgencias y Emergencias Sanitarias

1 comentario:

  1. Buenas tardes,

    primero de todo buena entrada.

    Me gustaría ponerme en contacto contigo por un tema de enlaces compartidos.

    Le dejo mi email: amir@esportics.com

    Saludos

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