lunes, 27 de mayo de 2013

LA ANTICIPACIÓN EN EL PÁDEL


¿De qué estamos hablando en pádel cuando en esas relajadas tertulias post partido, con la cervecita de por medio, se habla de que tal o cual jugador sabe y se anticipa muy bien? Comentarios adicionales que también suelen escucharse son, “…lee el juego muy pronto”, “…se mueve muy rápido”, “…sabe dónde va a ir la bola”, “…golpea para que le llegue una bola fácil”, “…lo hace muy fácil”, etc, etc, etc…. Te suenan, ¿verdad?. Son expresiones que de fondo puede que tengan el mismo denominador común, la anticipación.

Pues bien, vamos a intentar aclarar un poco de qué va eso de la ANTICIPACIÓN EN EL PÁDEL.


Estoy plenamente convencido que una de las habilidades que todo jugador de pádel debería de tener en su arsenal, en mayor o menor medida, es el sentido de la anticipación. Hay otras evidentemente que también hay que poseer, pero yo a ésta en concreto considero que es bastante importante saber manejarla.

Esa anticipación nos debe de servir para intentar adivinar cuáles son las intenciones del jugador rival de forma que, como consecuencia, podamos prepararnos adecuadamente para reaccionar. Se trata de una cualidad táctica que digamos te permite tomar cierta ventaja sobre tu contrario en una situación normal de partido.

Esta anticipación se estructura en 3 elementos…

   - Percibir las intenciones del contrario
   - Decidir sobre lo que conviene hacer
   - Ejecutar la acción correspondiente

Es decir, en todo proceso de anticipación, al tratarse de un elemento táctico, siempre habrá que distinguir un aspecto mental (percepción y decisión) y otro físico (ejecución).

Como ya sabes, el pádel es un deporte en el que desde la primera hasta la última bola de un partido hay que intentar darlo todo y para ello hay que estar muy atento y alerta al desarrollo del juego. Si no lo hacemos así se me antoja que será un tanto difícil ya no sólo disfrutar sino que, entre otras cosas, no podrás intentar realizar jugadas de anticipación.

Para que puedas realizar ese tipo de maniobra táctica tendrás que eliminar de tu mente un buen número de las posibles opciones de las que dispone tu oponente ante una situación de golpeo determinada. Esto es clave puesto que puede mejorar tu tiempo de reacción, acortándolo, entendiendo por tiempo de reacción al tiempo que te lleva reaccionar al estímulo  que te ofrecen los rivales más el tiempo que te lleva desplazarte hasta la bola (previo al golpeo de la pelota).

Por tanto, estamos hablando de una cualidad ésta a la que todo jugador debería de prestar mucha atención, dedicar algo de tiempo para incorporarla a su arsenal de herramientas con las que poder manejar mejor el desarrollo de los puntos y sobre todo mejorarla, ya que cuantas más veces se va intentando poner en práctica, el binomio ensayo/error se encarga de agudizarla y enriquecerla, pudiendo así sacarle más rentabilidad a nuestro juego.


Y es que la anticipación tiene grandes ventajas para los jugadores de pádel porque con ella…

   - se puede “sorprender” al contrario
   - se evita que éste juegue cómodo y tranquilo
   - se compensa la falta de movilidad del jugador así como sus posibles carencias físicas y/o técnicas
   - se reduce el tiempo de respuesta de los rivales, que pueden así equivocar y/o errar su devolución

A medida que intentamos anticiparnos el mayor número de veces posible el tiempo de reacción también va mejorando (acortándose) y esto te va a permitir llegar a la bola más pronto dándote la posibilidad de escoger entre más opciones para golpear la pelota.

Así mismo te podrás mover más libremente hacia la bola porque sentirás menos presión ante el envío realizado por tus rivales. Y es precisamente esa libertad de movimiento la que te permitirá “hacer algo más” con tus golpes de lo que habitualmente haces. O sea, que cuanto más te anticipes mayor margen de maniobra tendrás, por lo que también podrás economizar en esfuerzo.

Pero, ¿qué elementos son los que aportan información de cara a intentar un movimiento de anticipación?.

Básicamente tenemos 4 principales factores que transmiten o aportan información al jugador para  que pueda intentar anticiparse en cada golpe.

1. El tipo y la calidad de golpe de tu oponente. Al ser consciente del tipo de golpe realizado por tu rival (su dirección, velocidad, efecto, altura, trayectoria y profundidad) y la calidad con la que te viene ese golpe, podrás anticiparte al conocer el lugar hacia dónde puede ir la bola y la forma en que la misma va a botar. Obviamente, este tipo de anticipación ocurre después de que tu oponente ha golpeado la bola.

2. Modelos, tendencias, fortalezas y debilidades.
En este bloque hablamos de saber cuál es la forma de jugar de tu rival así como cuáles son sus fortalezas y debilidades. Basándote en esa información, la habilidad para anticiparte con respecto a lo que tu oponente pueda o deje de hacer mejorará muchísimo. Por eso hay que estudiar a los oponentes, ya sea a través de vídeos, viendo sus partidos contra otros rivales, por informes que te lleguen, o porque hayas entrenado/jugado con ellos en partidos anteriores. Todo esto también te ayudará a desarrollar tu capacidad para anticiparte

3. La posición del oponente en pista. Muy importante este factor ya que nos informa sobre los posibles gestos que el contrincante pueda realizar derivados de una determinada posición que adopte en la pista, es decir, sobre el tipo de golpe que en la misma pueda realizar. Por ejemplo, si tu oponente se queda muy pegado a la pared de fondo ya sabes que le va a costar más devolver una bola que le llegue rápida y es por ello probable que a continuación su devolución sea errática o poco presionante, permitiéndose así el que puedas intentar anticiparte a esa posible “bola fácil o menos difícil”.

4. Pistas sobre el golpe de tu oponente. Este punto hace referencia a tu habilidad para descifrar pistas relacionadas con la técnica de tu oponente. Hablamos de evaluar qué empuñadura que utiliza, cómo es juego de pies para ajustar y realizar el golpe, su equilibrio y posición corporal, qué movimiento que hace con su pala, etc…. Son aspectos determinantes y que tu oponente utiliza para realizar el golpe. Por ello, observarlos te dará pistas del golpe que está preparando, y en consecuencia podrás decidir si es o no factible anticiparse al mismo. Por ejemplo, si observo que cada vez que hago una buena volea cortada el rival no se agacha para realizar la devolución es lógico pensar que la misma no será complicada para tus intereses, de manera que anticiparte a una previsible y débil devolución es totalmente factible.


De todas formas no hay que lanzarse sin más a la aventura ya que se debe valorar siempre el riesgo que puede suponer (para el propio jugador y para la pareja, como equipo) realizar un movimiento de anticipación ya que el pádel es un deporte de equipo, no individual, y por tanto te debes también a tu compañero de partido. En el planteamiento del partido deberás hablar con tu compañero para informarle de que intentarás anticiparte siempre que puedas, así no le pillará de sorpresa alguna de tus acciones enfocadas a ese movimiento.

Cuando se habla de “anticipación en el pádel” es posible que la asocies a lances del juego que se producen una vez que la pelota ha pasado ya 3 ó 4 veces por encima de la red. O dicho de otra forma, como el “orden en el juego” ya sabes que hace que éste sea hasta cierto punto previsible, eso ofrece la posibilidad para que un jugador se pueda plantear, en algún momento puntual del juego (cuando éste lo permita), el anticiparse a la respuesta de su rival para obtener así cierta ventaja con la que intentar así sacar rentabilidad de cara al marcador.

Si vamos un poco más allá podemos decir que no sólo puede un jugador anticiparse a una respuesta de su contrincante cuando el punto está en pleno desarrollo, sino que incluso con su resto (devolución del saque) ya puede plantearse el intentarlo.


Pero ojo, recuerda que la base del pádel se sustenta en el hecho de que se debe jugar, con la lógica pertinente, para que el rival te ofrezca una bola cómoda y/o fácil. O dicho de otra forma, hay que complicarle la devolución a los rivales. Y para ello hay que tener la paciencia y el control de bola suficientes para construir el punto. Si así lo haces siempre te dejarás opciones para poder plantearte esa maniobra de anticipación que te permita poder cerrar puntos.

Aunque pueda parecerte complicado o nada fácil esto de intentar anticiparse, o sea, desarrollar esa capacidad para leer rápidamente una jugada y detectar cuándo podemos sacar cierta ventaja de la misma, todo con su correspondiente práctica se termina automatizando y eso te reportará jugar con “cierta ventaja” sobre tus rivales. De manera que no debería haber excusa alguna para, al menos, ponerse manos a la obra e intentarlo. Para ello la concentración juega un papel primordial ya que si no estamos centrados al máximo y atentos al juego bajará nuestra capacidad de observación y lectura de cuándo puede ser el momento ideal para anticiparse.

Pero aún con todo siempre cabe la posibilidad de que el rival pueda sorprendernos si finalmente nos equivocamos en la valoración de alguno de los elementos de la acción en curso o si el mismo se percata a tiempo de que intentamos anticiparnos a su hipotética devolución.

Al hilo de esto cabe referir que es algo más fácil anticiparse a jugadores de nivel intermedio o inferior en base a que intentan utilizar la técnica y la táctica adecuadas en base a como lo han ido entrenando y aprendiendo (o sea, juego “lógico, previsible y ordenado”). Y es bastante más difícil anticiparse al juego de un jugador avanzado y/o profesional porque estos han desarrollado mucho más las suficientes técnicas de "amago", “improvisación” y "camuflaje" como para evitar que su golpe sea descubierto. De manera que “esconden” adecuadamente sus verdaderas intenciones a la hora de golpear la pelota. Incluso te pueden llegar a invitar a pensar que la bola va a ir hacia un sitio y en el último instante golpearla hacia otro diferente.


Y es que viendo cómo los grandes "maestros" de este deporte manejan esta maniobra de anticipación en sus diferentes variantes se puede aprender y mucho. Sólo hay que fijarse un poco en esas acciones que repiten una y otra vez y con las que consiguen obtener los puntos, bien sea por acierto directo o porque precipitan el fallo de los rivales.

De manera que si una acción o jugada determinada les permite poder anticiparse, ¿por qué no repetirla una y otra vez?. Así suele ser.

Pues bien, hasta aquí un poco de teoría y a continuación entramos en el bloque práctico. Para ello te dejo un buen ramillete de VIDEO EJEMPLOS en los que los mejores profesionales del mundo nos muestran diferentes variantes de movimientos de anticipación, unos terminan con éxito para el jugador que lo realiza y otros en los que el intento de anticiparse se ve frustrado, confirmando lo antes comentado al respecto del cuidado que siempre hay que tener al intentar un movimiento de anticipación ya que nunca está exento de un mayor o menor nivel de riesgo.

Por ello insisto, no hay que equivocarse y pasar de no anticiparse nunca a querer, en todos los lances del juego, llevar a cabo alguna maniobra o movimiento de anticipación o similar. ¿Por qué?, pues porque a parte de ser prácticamente imposible realizarlo es probable que en numerosas ocasiones nos podamos equivocar, precipitar y con ello propiciar nuestro error o bien que sean los rivales los que nos puedan ganar el punto por que estemos mal colocados o porque le hayamos entregado una bola fácil. Además el desgaste emocional negativo que ello supone para la pareja puede resultar letal para el resultado del partido.

Vamos con esos vídeo ejemplos y empezamos viendo un par de ellos donde el nº 1 del mundo, Fernando Belasteguin, lee perfectamente cuándo su rival se enfrenta a una devolución incómoda o complicada que puede reportarle una bola al lugar que el estima lógico o bien una bola fácil con la que intentar cerrar el punto. En el primer caso es Miguel Lamperti quien devuelve de forma débil una volea cortada y suave por el centro por parte de Belasteguin, y en el segundo, es Sanyo Gutiérrez quien no consigue defenderse adecuadamente de la volea cortada y a 2 paredes que le ha enviado igualmente Bela.

Observa como Belasteguin, en los 2 vídeos, avanza un poco más hacia la red tras sus golpes “interpretando” que ante la incomodidad de sus rivales para realizar la devolución, éstas no van a ser lo suficientemente buenas como para impedir la anticipación para finiquitar sendos puntos.



En mi opinión, Belasteguín es uno de los máximos exponentes a la hora de anticiparse, una habilidad que con el paso del tiempo ha ido adiestrando y puliendo con la que detecta cuándo el rival va a tener cierta complicación, incomodidad o dificultad en su devolución, y cuando aprecia que eso puede ocurrir no duda lo más mínimo en adentrarse más aún en la zona de ataque en la red esperando que su contrincante le vaya a ofrecer esa bola fácil que espera y con la que intentará concluir el punto. Sin duda alguna, un ejemplo a imitar.

Seguimos a continuación con 4 ejemplos de situaciones en las que es factible sacar beneficio realizando una maniobra de anticipación…

1. Anticipación sobre una bandeja.

En esta ocasión es la pareja de Belasteguin, Juan Martín Díaz, quien ante el globo enviado por su compañero detecta que su rival, Seba Nerone, va a golpear prácticamente más allá de la línea de servicio e incluso de forma incómoda y lógicamente por la diagonal, de manera que apostando porque así ocurrirá no duda lo más mínimo en intentar un movimiento de anticipación para intentar “cazar” esa devolución de Nerone. El resultado ya ves cual es.



2. Anticipación sobre una bandeja “forzada” no acompañada a la red.

Al hilo de lo visto en el vídeo anterior, observa lo que puede ocurrir cuando tras un golpe de bandeja no se retoma acto seguido la posición previa que el jugador tenía en la zona de ataque en la red. Maxi Grabiel es quien golpea de forma forzada el globo enviado por Belasteguin y como a continuación no vuelve sobre sus pasos para ir junto a su compañero Lamperti, ello es aprovechado por Juan Martín Díaz que de forma anticipada no deja pasar la pelota y le envía un golpe por el centro que pilla a Maxi en el inicio de ese tardío movimiento de recuperación. Entiendo que para evitar lo ocurrido hubiera sido mejor dejar pasar la bola hasta la zona de defensa y allí intentar realizar una defensa más adecuada que al menos te mantenga en el punto.

De manera que si tu rival hace bandeja y se queda atrás te está dejando la puerta abierta para que pases a realizar un contra ataque e incluso un movimiento de anticipación que te permita, como en este caso, poder cerrar el punto en disputa con éxito.



3. Anticipación tras el resto (devolución del saque).

Partimos de la base de que hay que tener muy buena mano y mucho control de bola para en la devolución del saque atreverse a realizar ese movimiento de anticipación. Hay muy poco tiempo para procesar todos los datos que necesitamos para intentarlo, por lo que si nos equivocamos en la elección lo normal sería perder el punto. De manera que hay estar muy habituados a anticiparse para realizar lo que Sanyo Gutiérrez nos muestra en este otro vídeo. Su resto va intencionadamente hacia los pies de Juan Martín Díaz y éste, como no le queda otra que levantar la bola para superar la red, le permite a Sanyo apostar por la anticipación a esa previsible devolución. Y efectivamente, acierta, consigue atrapar a Díaz y gana el punto.

Entrenando la realización del resto por abajo podrás plantearte el intentar este tipo de movimiento de anticipación.




4. Anticipación sobre el jugador mal colocado en la pista.

En este vídeo tenemos un sutil movimiento de anticipación de Juan Martín Díaz. Observa como justo en el momento en el que su rival en paralelo, Lamperti, fija la vista sobre la bola para golpearla, procede para iniciar un movimiento de anticipación ante la previsible devolución en diagonal del primero.

Y claro, con Maxi Grabiel en media pista, mal posicionado entiendo yo, el resultado ya te puedes imaginar cuál es. Ah, y de paso mira qué hace Belasteguín tras la anticipación de Díaz. Toma nota porque este tipo de cosas hay que aprenderlas hasta que salgan de forma automática. Si ese cruce de Díaz hubiera resultado fallido y Bela no hubiera ido a cubrir el lado de su compañero, la pista habría queda vacía por un sector, dejando así opciones a sus rivales para contra atacar por el mismo. Así que invierte tiempo en aprender a posicionarte en la pista ya que es un buen “seguro” para el juego de la pareja.



Y como no podía ser de otra forma, para terminar este artículo os dejo 2 ejemplos de lo que siempre supone intentar realizar un movimiento de anticipación.

En el primero puedes ver a German Tamame iniciando el movimiento para ir en busca de una previsible bajada de pared por el centro por parte de su rival “Bebe” Auguste, pero sin percatarse de que su compañero había cerrado correctamente ese hueco. El resultado es que Auguste le “caza” enviándole la pelota sobre su espacio libre.



Y en este otro es Seba Nerone el que lo intenta en un par de ocasiones hasta que es superado por la volea de Juan Martín Díaz.


Bueno, pues mi recomendación es que os pongáis el mono de trabajo de cara a intentar movimientos de anticipación en vuestros partidos. De la ecuación “ensayo – error” puede que al principio salga un resultado negativo, pero a medida que vayáis “haciendo problemas”, o sea, practiquéis, adquiriréis más destreza y capacidad para evaluar cuándo se puede y cuándo no se puede proceder a anticiparse.

Y por encima de todo…



¡¡¡ DISFRUTA JUGANDO AL PÁDEL !!!

1 comentario:

  1. Hola, me gusta mucho la página pero faltarían los videos ya que salen solo espacios en blancos,
    saludos.

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