lunes, 16 de septiembre de 2013

En el pádel, todos podemos tener mano



En el pádel, al igual que en otros deportes, siempre hay jugadores considerados más talentosos que otros y en nuestro caso los llamamos jugadores con "mano" o con mucha "muñeca". Estaríamos hablando de jugadores como Juan Martín Díaz, Cristian Gutiérrez o Miguel Lamperti, entre otros. En este artículo intentaremos explicar cómo se puede llegar a ser un jugador que tiene "mano".


Tener mano, tener muñeca, hacer golpes imposibles, ser talentoso, tener mucha facilidad, colocar la bola donde uno quiere... Todo son sinónimos del control/dominio de la muñeca y por consiguiente mayor control de la pelota, cosa que es muy favorable en el pádel, ya que una de las cosas más importantes es saber dirigir y colocar nuestros tiros durante el transcurso del punto.


Como podréis observar en el vídeo, la muñeca es imprescindible en ciertos momentos para levantar una pelota imposible, para cambiar de dirección un golpe y para despistar al contrario. También es imposible dar efecto liftado a la bola sin la muñeca y tampoco seremos grandes pegadores si en el momento del impacto no aceleramos la muñeca.




Pero no nos debemos desanimar...Todo el mundo tiene control de muñeca, lo único es que unos lo tienen más desarrollado que otros y eso es lo que genera las diferencias entre los jugadores con mano y los que no tienen tanta mano. Vulgarmente y a nivel amateur, se ven grandes diferencias entre jugadores que aprovechan al máximo su físico y los que sólo viven de su muñeca. Y sino haced una reflexión, cuanto mejor está físicamente el jugador tiende a depender menos de la mano y cuanto peor está, más vive de su muñeca. ¿Coincidencia? Seguramente NO.

La verdad es que "la mano" es un factor que se desarrolla con el tiempo, a veces por necesidad y a veces por entrenamiento. En el caso de los jugadores con mala condición física sería por necesidad pero hay muchos otros jugadores de los que se dice que poseen un talento innato.

Este talento innato del que todo el mundo habla, es la excusa para justificar una realidad que quizá no conocen: estos jugadores han entrenado la muñeca durante mucho tiempo.

Desde que nacemos y durante toda nuestra vida, tenemos experiencias motrices de todo tipo: a un niño le compran una pelota, a otro le regalan una peonza, otro se apaña con un palo y unas piedras... Todas estas experiencias son totalmente únicas y cada persona tiene una VIDA DE EXPERIENCIAS MOTRICES totalmente diferente a los demás. Eso es lo que nos hace ser más o menos coordinados de cara a unos deportes u otros, a tener mayor concepción del espacio/tiempo, tener conciencia del ritmo, controlar las trayectorias de móviles, control corporal, etc.

Imaginemos que a dos niños les regalan una pelota de pádel. Uno de ellos se dedica a lanzarla con la mano a dianas pintadas en una pared a distintas distancias y otro se dedica a jugar con ella haciendo toques con los pies contra la misma pared. Está claro que los dos desarrollarán el control del espacio/tiempo, del propio cuerpo, de trayectorias y coordinación para coger la pelota en un momento determinado (timing), pero uno lo hará con el tren superior (brazos) y el otro con el inferior (piernas).

Pues bien, toda esta VIDA MOTRIZ que hemos tenido es lo que al final, hace que cojamos una pala de pádel y tengamos más o menos mano, diferenciando a los jugadores con más mano de los que no la tienen.


¿CÓMO TRABAJARLA?

Al igual que un niño, podemos trabajar la mano constantemente, sólo tenemos que hacer jueguitos que nosotros mismos nos podemos inventar, de cara a adquirir nuevos patrones motores que podamos utilizar para aumentar nuestro control de muñeca.  Uno de los mejores métodos es el frontón, es decir, jugar con el cristal. Varios ejemplos serían:

  • Hacer toques con la pala: hacia arriba, abajo, girando la pala, con el canto, con el mango, por detrás de la espalda, contra la pared y luego pararla, con dos pelotas a la vez, poner dianas en una pared e intentar apuntar, apuntar a un sitio y al final del golpe cambiar radicalmente la dirección del tiro, mantener la bola en la pala sin perder el contacto mientras damos vueltas a la pala, etc.
  • Hacer todos los cambios de empuñadura que se nos ocurran (por supuesto, no para jugar, sino estando solos jugando con una pared). De esta manera conoceremos mucho más las diferencias de peso de la pala cogiéndola de una manera u otra, más arriba (control), más abajo (potencia), etc.
  • Hacer un ejercicio de control y combinar con ejercicio de muñeca, como por ejemplo golpear 4-5 remates contra el cristal y al final terminar con un golpe por detrás de la espalda, por debajo de las piernas, por la puerta, etc. 
  • Ejercicios con un compañero, mezclando con un toque o varios entre golpe y golpe del peloteo. Golpeo, hago 1-2-3 toques distintos y golpeo, hago 1-2-3 toques... Aguantando el peloteo.


De todos modos, y como siempre aconsejo, podéis trabajarlo con vuestro entrenador, que seguro conocerá muchos ejercicios en pista para realizar y trabajar varias cosas a la vez, entre ellas la muñeca.

Y recordad: "los jugadores con una buena muñeca no han nacido con ella, sino que la han trabajado durante mucho tiempo a lo largo de su vida" Y para ello os adjunto un vídeo de Michael Jordan, ppor si queréis hacer una reflexión.




Y para finalizar un último consejo y posiblemente importantísimo: el depender de la muñeca constantemente no es un tipo de juego del que vayamos a sacar un gran resultado, a no ser que lo combinemos con la táctica adecuada y los gestos técnicos correctos. Eso sí, seguramente nos ayude a jugar con mayor soltura y confianza.

Por lo tanto, si ya tenéis mano, no os conforméis e intentad mejorar otros aspectos del juego.

Todos podemos llegar a tener mano, y algunos con menor tiempo de espera que otros, así que os animo a trabajar solo un poco más...


Arnau Losada






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