viernes, 8 de noviembre de 2013

El valor de las clases de pádel


Este artículo tratará sobre un tema bastante importante que afecta a todos los alumnos y profesores de cualquier club de pádel o deporte relacionado con los entrenamientos de tipo personal. Intentaremos encontrar la mejor manera de averiguar el valor de una clase de pádel.

Hoy en día, debido a la coyuntura económica, nos vemos obligados a gestionar mucho mejor el dinero que entra en nuestros hogares y una de las principales partidas en las que se reduce el gasto es en el OCIO. Entonces tenemos una duda: si gastar menos o gastar mejor.

El pádel, por lo tanto, entra dentro de esta partida y los profesores de pádel tienen que intentar luchar contra esta situación para no perder clientes y mantenerse a flote en este mercado del ocio. ¿Cómo lo hacen? Pues mediante varias estrategias de marketing

El profesor de pádel, como comerciante del producto "clase de pádel", es una empresa totalmente orientada a su cliente, ya que se adapta a sus características, necesidades y deseos. Cuanto más personalizado sea el producto, en principio, mayor será la satisfacción del cliente y la posibilidad de que lo vuelva a comprar de nuevo.

Y debemos tener claro que no todos los clientes quieren lo mismo: algunos pasarlo bien, algunos aprender, algunos hablar sobre sus problemas, otros contar chistes, otros sudar y cansarse mucho...

Para conseguir esos clientes, el profesor puede hacerlo de varias formas:

  • En el mismo club, hablando con los clientes de las pistas.
  • En las redes sociales, publicando pósteres con precios y currículum deportivo.
  • En canales de vídeo, con clases grabadas.
  • En periódicos, revistas, panfletos...
  • No hacer nada y que los clientes "vengan solos".
  • Otros.

Políticas de precio


Bajarlos, mantenerlos o subirlos. Aquí cualquiera pensaría: ¡ Cómo puede decir subirlos, vaya loco! Es posible, aunque debemos tener en cuenta que el precio de la clase es lo que marca el valor que el profesor tiene de su propio producto, así que un profesor que baja su precio de clase está eligiendo una estrategia para captar clientes rebajándose a si mismo, perdiendo caché y renombre como entrenador/profesor.

El ejemplo más claro es el de la clase de un profesor implicado y formal VS la clase de un profesor informal, que llega tarde a clase y tira pelotas hablando por el teléfono o simplemente sin corregir nada al alumno. Tristemente, hay muchos así y al final el que elegirá "no comprar el producto" va a ser el cliente.

De todos modos, hay que saber que lo realmente importante es la satisfacción final del cliente en función del precio que se le cobra. El precio caro o barato depende del valor que el cliente le ha dado a la clase. 

VALOR REAL: Es el precio máximo que el cliente estaría dispuesto a pagar sin que le pareciese caro.

Entonces hay que saber muy bien la diferencia entre VALOR REAL y PRECIO. ¿Qué precio máximo estaría dispuesto a pagar ese cliente por la clase?

  • Valor real > Precio = Barato. Aumentarán el número de clases.
  • Valor real < Precio= Caro. Disminuirán el número de clases.
  • Valor real = Precio = Justo. Pueden aumentar o disminuir.


Qué está ocurriendo hoy en día: el cliente con la capacidad de pagar una clase está cada día buscando más la calidad que el ahorro, porque al final, lo barato sale caro

Otra manera de venderse es la de rebajar el precio de la competencia. Bajar mi precio significa valorarme menos, por lo tanto estoy dejando entrever a mis alumnos que no soy un profesor con un buen "producto clase".

Por lo tanto, cuanta más publicidad se vea o cuanto más negocie el precio de las clases el entrenador, más falto de clientes está y, salvo excepciones, menor es el valor de su producto. Está falto de demanda.

Así que lo que recomiendo, si eres entrenador y quieres aumentar el número de clases, es que cada vez las hagas mejor, te intentes formar continuamente y seas lo más cuidadoso posible con tus alumnos. Así, conseguirás aumentar el valor de tus clases y al final los alumnos acabarán viniendo solos. Competirás con un producto mejor y no con precios, porque un buen producto se compra siempre y un mal producto sólo se compra una vez.

En cambio, si eres un alumno o alumno potencial, lo recomendable es hacerse esta pregunta: ¿Qué quiero conseguir con la clase de pádel? ¿Aprender? ¿Sudar? ¿Pasarlo bien?

Dependiendo de lo que quiera el cliente, el producto, que será distinto, lo podrá ofrecer desde un simple animador hasta un entrenador cualificado y con mucha experiencia. En cualquier caso, se recomienda tener algo más de información sobre la formación y experiencia del profesor de pádel para saber con certeza que se está escogiendo la mejor opción. No os conforméis con el primer entrenador que se os presente.

Por lo tanto, los entrenadores que más clases tienen (exceso de demanda) son los que venden un producto de MAYOR valor, independientemente del precio y la publicidad que hagan (que no suelen hacer). Estos son, sin duda alguna, los que os recomiendo elegir.

Para terminar os dejamos un vídeo de una parodia sobre cómo son algunos monitores de pádel que nos podemos encontrar dando clases en cualquier pista de pádel. ¿Conoces a alguno así?


Arnau Losada


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